Una base de datos es un “almacén” que nos permite guardar grandes cantidades de información de forma organizada para que luego podamos encontrar y utilizar fácilmente . El término de bases de datos fue escuchado por primera vez en 1963, en un simposio celebrado en California, USA. Una base de datos se puede definir como un conjunto de información relacionada que se encuentra agrupada ó estructurada.

Desde el punto de vista informático, la base de datos es un sistema formado por un conjunto de datos almacenados en discos que permiten el acceso directo a ellos y un conjunto de programas que manipulen ese conjunto de datos. Cada base de datos se compone de una o más tablas que guarda un conjunto de datos. Cada tabla tiene una o más columnas y filas. Las columnas guardan una parte de la información sobre cada elemento que queramos guardar en la tabla, cada fila de la tabla conforma un registro.
Entre las principales características de los sistemas de base de datos podemos mencionar:
  • Redundancia mínima.
  • Acceso concurrente por parte de múltiples usuarios.
  • Integridad de los datos.
  • Consultas complejas optimizadas.
  • Seguridad de acceso y auditoría.

  • Respaldo y recuperación.base_de.png
Toda la información oculta en la red profunda, la mayoría está compuesta por las bases de datos disponibles a través de Internet. Normalmente ellas mismas tienen sus propias herramientas de búsqueda personalizadas, que sólo presentan dinamismo en respuesta a una pregunta directa, cosa que hasta el momento sólo es capaz de hacer el propio usuario y en ningún caso los programas araña que usan los buscadores en sus tareas de catalogación. Si el usuario pretende realizar una búsqueda en ellas, debe usar las propias herramientas que la base de datos ofrece . El inconveniente está en que es necesario encontrar la base de datos en primer lugar, tarea en la que a veces los motores de búsqueda generales ayudan y otras no.

Actualmente hay en Internet de 200.000 a 500.000 bases de datos de acceso gratuito que contienen información de alta calidad para el usuario, así como otro gran número que requieren algún pago por sus contenidos. Estas inmensas fuentes de información, que muchas veces el usuario pasa por alto al no poder acceder con sus herramientas de búsqueda habituales, normalmente están organizadas por temas y catalogadas manualmente con un rigor de calidad, actualidad y fiabilidad del que suelen carecer muchos de los documentos que se encuentran sueltos en el ciberespacio. La mayor base de datos existente es la de la Biblioteca del Congreso de EE UU (www.loc.gov ), que contiene más de 26 millones de referencias.

La Red profunda es, por tanto, un recurso que deben tener muy en cuenta los internautas que buscan en Internet algo más que generalidades. El hecho de que Google o Yahoo! no encuentren una consulta no tiene por qué significar que la respuesta no esté en Internet. Tan sólo hay que bucear algo más para encontrar este mar de información muchas veces desconocido por los usuarios que se limitan al uso de los buscadores más comunes.

FUENTES: www.elpais.com
www.maestrosdelweb.com